No es terapia familiar. Es educación individual multiplicada

Aprendan a:

Conocer la estructura genética y cultural profunda de cada miembro de la familia hacia la creación y recreación de los puentes más efectivos de comunicación y convivencia empática.

Crear límites y establecer las reglas del juego dentro del núcleo familiar. Delimitar las distintas responsabilidades de cada uno de los miembros de la familia.

Trascender todo tipo de conflicto y ruido dentro de la dinámica familiar.

Identificar a tiempo y transformar algún tipo de conducta disfuncional en los hijos: aislamiento extremo, conductas autodestructivas, bullying, abusos de todo tipo, etc., mediante la contención amorosa.

Construir un proyecto de vida en familia único, vivo y adaptable a los cambios, en términos de su propia realización personal:

¡Lo que les funcione a ustedes! Alcanzando su máxima plenitud individual y grupal.

Y mucho más…

El crecimiento individual es el sustento de todo grupo social en armonía. La familia, se convierte en una fábrica de individuos plenos y realizados que serán propulsados hacia el exterior, impregnando cada uno de sus vínculos de relación interpersonales, con su propio entusiasmo, empatía, iniciativa, sentido del humor, inteligencia, sensibilidad y deseo por vivir. Haciéndolo además extensivo a las diferentes organizaciones sociales donde pertenezcan. Viéndose todo esto también reflejado en una actitud consciente y responsable en su actuar día a día, que contribuya de la mejor manera a la máxima transformación creativa a favor del mundo entero.

¡Como padres e hijos, cuiden de no fomentar la inadaptabilidad social!

AGENDAR CONSULTA

“La familia es el grupo de individuos conviviendo en armonía, donde cada quien es su propio ser y, donde, idealmente, todos se aman, se respetan, se apoyan, se comprenden, se inspiran y se disfrutan, aprendiendo unos de otros el muy complejo, pero fascinante, oficio de vivir”

-Dr. Alfonso Ruiz Soto®