Erotismo: Mucho más que deseo
La conexión profunda entre placer y desarrollo de conciencia
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Sabemos que la sexualidad, es parte intrínseca del código genético del ser humano, ¿no es así? Sabemos también que gracias a ella, la especie humana ha podido pervivir a lo largo de la historia. Podríamos intuir que para que esto suceda, el acto sexual entre los seres humanos necesariamente debe de ser placentero, de lo contrario nuestra especie ya se habría extinguido al no haber candidatos con quien aventurarse a preservarla, no importando además qué tan avanzada esté hoy en día la ciencia para poder reproducir de manera asistida, y peor aún, cuando para así hacerlo es muy costoso.
No obstante, lo que nunca hemos sabido, es la forma en que los condicionamientos educativos ―y por estos mismos la falta de una educación sexual cotidiana adecuada―, no nos permiten desarrollar nuestra conciencia para que literalmente, a partir del acto sexual consciente, podamos no solo gozar de sus beneficios, sino además realizarnos plenamente al momento en que lo experimentamos en nosotros mismos o lo compartimos con alguien más de manera muy íntima y personal; siendo cada vez más libres, sanos y felices.
Pero la realidad es que, en menor o mayor medida, el sexo se ha prohibido, reprimido y negado a lo largo de la historia. Además, ocultado y concebido con miedo como si fuera un pecado insalvable digno de juicios verbales y condenas morales: “¡qué miedo!”. Y más real aún al darnos cuenta de que es esta poderosísima pulsión sexual que todos conocemos, que si no es canalizada de manera adecuada, puede provocar además compulsión e insatisfacción de todo tipo; despersonalización, actos irresponsables y culpa. Desembocando también (entre otras cosas), en algo que le ocurre a millones de personas en el mundo: la pérdida del sentido de la vida, comúnmente llamado aburrimiento, que en un nivel ya más serio, se llama depresión, la cual se la adjudican a muchas otras causas (que también la producen), pero casi nunca, a la falta de conocimiento de mi propio ser, que en este caso, incluye el desequilibrio de la energía sexual-vital en las personas. Sin dejar de mencionar por supuesto, los abusos físicos y psicológicos que han ocurrido desde el origen de los tiempos a causa de esto mismo, y a no saber qué hacer o cómo responder frente a semejante poder de energía que pareciera incontrolable.
A diferencia de aprender a vivir nuestra sexualidad con infinita libertad, autonomía y equilibrio; abriéndonos a experimentar el placer de manera creativa y responsable, siempre asumiéndola con amor y lucidez.
La despersonalización del encuentro producido por los condicionamientos educativos que inhiben la respuesta erótica y la creatividad para vivir la experiencia.
A lo que me refiero con esto, es a la forma en que una persona desarrolla su conciencia conociéndose a sí misma, comprendiendo cómo darle un mayor sentido a la experiencia de las sensaciones sexuales en su vida a partir de nuevas perspectivas de conocimiento que le permitan personalizar sus encuentros, vinculándolos a un genuino placer y armonía; dejando atrás pensamientos de culpa, miedo o las falsas creencias de sentirse poco atractiva o indigna al hacerlo, ya sea consigo misma¹ o con alguien más.
Esta propuesta la estudiamos a fondo en el Curso IV “Erotismo y Castidad” de Semiología de la Vida Cotidiana® a través del ejercicio y la construcción de nuevos códigos de interacción erótica, que a diferencia de la sexualidad, si hablamos de erotismo, decimos que “el erotismo es la cultura del sexo, siendo un lenguaje superpuesto al lenguaje meramente fisiológico de la respuesta sexual” (Ruiz, 2020).
Es un nuevo código de significación que una persona le puede dar a su sexualidad, que se traduce en un elemento positivo en su vida con el cual puede además aprender a desarrollar su conciencia, estableciendo antes que nada, la personalización del encuentro erótico con el otro, y no simplemente tener sexo por tener sexo. El erotismo es lo que le da sentido a este encuentro y conecta a las personas, en lugar de separarlas al momento en que cada una de ellas cumple el cometido mutuo de venirse.
Es a través de la práctica del erotismo, como una persona entonces va a poder experimentar con ella misma o con su pareja, la emoción lucida del amor que le permita no solo generar índices reales de salud y bienestar cada vez más óptimos, sino también establecer vínculos de calidad más profundos consigo misma y con quienes comparta su intimidad, produciendo una gran cercanía y ternura.
Expresión de lo erótico en las personas
Cada encuentro cotidiano y por supuesto erótico con alguien, es personalísimo; no puede responder a un canon predeterminado con el cual simplemente se siguen pautas sociales de interrelación convencional, no. Todos somos singularmente únicos e irrepetibles, en consecuencia, lo que a ti te funciona, no necesariamente le funciona al otro, de aquí la importancia de saber estar presentes y alertas a los requerimientos eróticos de ella o de él. Pero para saber darme con el otro, primero debo saber darme conmigo mismo, conmigo misma. De lo contrario, le exigiré placer a los demás a consecuencia de no conocerme a mí. Luego entonces, ni siquiera sabré cómo comunicar aquello que me gusta, me excita o que de plano no es lo mío, ni mucho menos ponerlo al servicio de alguien más.
Te parecerá redundante, pero la expresión de lo erótico en cada uno de nosotros, parte en principio del contacto íntimo tú contigo, y a partir de aquí lo proyectas en tus parejas y el mundo entero. Saber respetar la individualidad del otro, es amarte a ti; es comprender que tú eres diferente y yo también, pero que en nuestras diferencias, existe el enriquecimiento mutuo. Tú aprendes de mí y yo de ti, y de esta manera nuestra vida erótica crece, así como nuestras capacidades de respuesta frente a la vida, haciéndome más empático, amable, respetuoso, y por supuesto, más capaz de poder experimentar en mí, el arte maravilloso de saber crear en conciencia mi propia excitación sexual.
¹ Hacerlo consigo mismo o consigo misma se refiere a lo que llamamos en Semiología de la Vida Cotidiana®: “la íntima caricia”, que en el lenguaje coloquial se le conoce como “masturbación”.
El erotismo que experimento a partir de la conexión consciente con mi propio cuerpo me permite traducir las sensaciones que percibo con los sentidos en una fuente constante de placer cotidiano. Es saber estar presente en mi vida.
El intercambio de caricias llevadas a cabo de manera consciente y creativa en total presencia, hace que cada una en sí misma, sea fuente singular de placer sin prisa. Es saber darme a mí al momento de compartir con alguien más. Es comprender que tu placer es el mío. Acción libre de todo egoísmo sexual y deseo de controlar.
El erotismo creativo se vive en el reconocimiento mutuo a través de las miradas, caricias y ritmos-tanto interno como externo a lo largo del encuentro erótico. Es comprender que yo soy una extensión de ti y tú de mí. Fusión total de la pareja. Desarrollo de conciencia.
Aquí solamente una probadita de lo extenso que son estos temas, esperando poder contribuir con el comienzo de la asimilación de tu propio enriquecimiento erótico. Todo parte de ti y concluye en ti, puesto que solo tú y nadie más es el único responsable de los significados que estás generando de aquello que estás percibiendo con los sentidos. Asume la responsabilidad de tu propio bienestar erótico, nadie más lo puede hacer por ti, por muy “campeona” que sea la persona. Esto se hace extensivo al desarrollo integral de cada uno de tus potenciales humanos (aquí te dejo el link), puesto que el desarrollo de cada uno de ellos contribuirá de manera sistemática y correlativa al desarrollo de tu potencial sexual.
Concluyo con esta hermosa frase:
“Si tú no ves la belleza en mí, la limitación está en ti. Si yo no veo la belleza en ti, la limitación está en mí”
-Dr. Alfonso Ruiz Soto®
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Muchas gracias por leer.
Nota del autor: Este post del se complementará en un futuro con una breve explicación de la “Castidad”.
Algunas de las nociones compartidas con la audiencia en este fragmento, forman parte fundamental de una categoría de temas mayores y más profundos que se estudian en Semiología de la Vida Cotidiana®.
Referencias
Diccionario de la Real Academia Española Recuperado de: https://dle.rae.es/
Ruiz, A. (2016) El Conocimiento de Uno Mismo. Curso IV. Erotismo y Castidad. México. Recuperado de: https://semiologia.online/